La amigdalitis es la inflamación de las amígdalas, causada por un virus en cerca del 60 % de los casos y por bacterias en el resto. Provoca dolor de garganta, dolor al tragar y fiebre. El reposo, la hidratación y los analgésicos pautados la alivian. Solo la bacteriana necesita antibiótico.

La inflamación de las amígdalas o amigdalitis es una infección -aguda, recurrente, o crónica- de las amígdalas palatinas, comúnmente conocidas como anginas. La amigdalitis aguda es una de las enfermedades más comunes en la infancia y en la mayoría de los casos aparece por un virus.
También se denomina faringo- amigdalitis y es responsable de unos 4 millones de consultas anuales en España.
Toda la población está expuesta por igual a esta infección, independientemente de su ocupación o nivel socioeconómico, ya que se transmite fundamentalmente a través del aire, al toser, estornudar o simplemente hablar y el principal factor de riesgo es la cercanía a un paciente contagioso.
La amigdalitis es más frecuente en los meses de invierno y durante la infancia, dada la exposición frecuente de los niños a los gérmenes, sobre todo en etapa escolar, que fomentan su contagio y propagación.
La amigdalitis suele estar causada por un virus en alrededor del 60% de las ocasiones y por bacterias en el 40% restante. Hay una gran variedad de virus y bacterias que pueden causar la infección, entre ellos el virus de Epstein-Barr (perteneciente a la familia herpesvirus), el virus de influenza (gripe) y la bacteria estreptococo del grupo A.
Síntomas de la amigdalitis: cómo reconocerla
Los síntomas de la amigdalitis aparecen de forma brusca y suelen ser estos:
- Dolor de garganta intenso, que empeora al tragar.
- Fiebre, a veces alta.
- Amígdalas rojas e inflamadas, a veces con placas blancas.
- Ganglios del cuello inflamados y dolorosos.
- Dolor de cabeza, malestar general y mal aliento.
En los niños también pueden aparecer dolor de barriga, náuseas y vómitos. Los niños pequeños pueden rechazar la comida por el dolor al tragar.

Amigdalitis vírica o bacteriana
Distinguirlas por los síntomas no siempre es posible. Estas pistas orientan, pero solo el médico confirma la causa:
- Vírica: suele acompañarse de tos, mocos, ronquera o ojos rojos.
- Bacteriana: suele cursar con fiebre alta, placas en las amígdalas y ganglios dolorosos, sin tos.
Para tratar la amigdalitis el profesional médico, en función de sus síntomas, determinará el tratamiento más adecuado en cada caso.
A veces pueden realizarse pruebas específicas, como el exudado de garganta, para determinar si la causa es vírica o bacteriana. Si es bacteriana y el paciente presenta tres o cuatro de los síntomas clínicos de este tipo de infección, la amigdalitis debera ser tratada con antibióticos.
En líneas generales, se recomienda:
- Reposo, sobre todo si hay fiebre.
- Hidratación adecuada.
- Uso de analgésicos, antitérmicos y antiinflamatorios, siempre bajo prescripción médica, y para reducir el malestar de los síntomas ocasionados por la enfermedad.
A continuación os dejamos algunos consejos ante una amigdalitis.
- Guarda reposo, sobre todo si tienes fiebre. El sueño es fundamental para mantener un sistema inmunológico saludable y para responder a las infecciones bacterianas y víricas.
- Asegúrate de estar bien hidratado. Beber agua es indispensable para eliminar toxinas y recuperar el líquido que hayas podido perder durante el proceso infeccioso.
- Elige bebidas frías o tibias. Evita las bebidas calientes que pueden irritar aún más tu dolor de garganta.
- Realiza gárgaras con agua salada. Existen soluciones ya preparadas de agua de mar que pueden ayudarte a calmar el dolor de garganta.
- Apuesta por una dieta blanda, que no moleste mucho al tragar. Puré, pasta o arroz son una buena opción al inicio de la enfermedad, pero debes ir realizando una progresión gradual en la ingesta de alimentos hasta llegar a una dieta general.
- Evita el consumo de sustancias irritantes. El alcohol y el tabaco pueden hacer empeorar tus síntomas.
- Mantén los espacios comunes bien ventilados. Evitarás que otros miembros de tu familia puedan contagiarse.
- Sigue la medicación prescrita por tu médico. Cumple con el tratamiento en la forma pautada por el médico, ya que no hacerlo puede ocasionar la pérdida de efectividad del medicamento y retrasar tu recuperación.
- Visita al médico en caso de que los síntomas no hayan mejorado. El profesional médico determinará, tras una nueva exploración, el tratamiento más adecuado para responder eficazmente a la enfermedad.
- Acude a urgencias si aparecen signos de gravedad o de complicación. Hazlo lo antes posible para descartar otras enfermedades asociadas.
Tratamiento de la amigdalitis: qué hacer y qué evitar
El tratamiento depende de la causa. La campaña del Ministerio de Sanidad recuerda que los antibióticos no actúan contra los virus. Por eso no conviene tomarlos sin receta.

- Si es vírica, se cura sola en unos días con reposo e hidratación.
- Si es bacteriana, el médico receta un antibiótico. Hay que tomarlo completo, aunque los síntomas mejoren.
- Si es bacteriana, suele poder volver al colegio o al trabajo tras 24 horas de tratamiento. El médico lo confirma.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) insiste en lo mismo: el antibiótico solo lo indica el profesional. Te lo explicamos en nuestra guía sobre cómo usar correctamente los antibióticos.
Qué no hacer
- No te automediques con antibióticos que te hayan sobrado.
- No des ácido acetilsalícilico (aspirina) a niños sin indicación médica.
- No tomes bebidas muy calientes ni alimentos que irriten la garganta.
Cuándo acudir al médico por una amigdalitis
Pide cita o acude a urgencias si aparece alguna de estas señales:
- Dificultad para respirar o para tragar la saliva.
- Voz apagada o incapacidad para abrir bien la boca.
- Fiebre alta que no baja en 48 horas.
- Rigidez en el cuello o erupción en la piel.
- Ausencia de mejoría tras 3 días, o episodios que se repiten.
Si tu hijo tiene amigdalitis de repetición, el pediatra valorará cada caso. Nuestro equipo de pediatría te atiende en Córdoba, y puedes ver a los profesionales del cuadro médico.
Preguntas frecuentes sobre la amigdalitis
¿Cuánto dura la amigdalitis?
La vírica suele mejorar en 3 a 7 días. La bacteriana mejora en 2 o 3 días con antibiótico.
¿Es contagiosa la amigdalitis?
Sí. Se transmite por el aire al toser, estornudar o hablar. Lavarse las manos y evitar el contacto cercano reduce el riesgo.
¿La amigdalitis se trata con antibióticos?
Solo si es bacteriana. Si es vírica, los antibióticos no sirven. El médico decide tras valorar los síntomas y, a veces, un exudado de garganta.
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